Debate en la red: ¿porno libre o encubierto?

Una de las cosas que con el tiempo la red ha tenido que controlar es el acceso de los usuarios de internet a los contenidos para adultos. Para cualquiera que navegara por el mundo online de hace unos años, no hace falta recordarle lo fácil y casi incontrolable que era encontrarse cualquier web de videos o cine porno; de hecho, en cualquier momento salían un montón de elementos emergentes que te llevaban a enlaces xxx, ya fueran imágenes, juegos o películas que antaño llamábamos "verdes", ¿lo recordais?

Y bueno, lo que al principio fue un verdadero reino de Jauja para los pajilleros de todo el mundo, empezó a convertirse en algo verdaderamente molesto; y es que no todo el mundo estaba contento de visualizar folladas xxx cada vez que intentaba hacer algo tan inocente como ver una noticia en un periódico online o simplemente conocer el saldo de su cuenta bancaria. Eso por no hablar de la navegación por internet de nuestros hijos, a la que ya había que  colocar tantos filtros parentales, que al final hasta a uno mismo se le censuraba cualquier contenido con el más mínimo viso de ser para adulto. ¿Cómo podía uno vivir así, cuando se suponía que internet era un lugar de acceso libre?

Porque claro, esa libertad la queríamos para ver tetonas follando, sí, pero también para ver la emigración anual de los  ñús, jugar nuestro videojuego online favorito, o buscar una información crucial para un trabajo de la Universidad; y queríamos hacerlo sin tener delante de los ojos un par de tetazas enormes que te hacían perder toda la concentración. Así que, aunque pareciera increíble no mucho tiempo atrás, los cibernautas empezaron a quejarse de este continuo tiroteo de contenido porno sin ton ni son; y fue cuando empezaron a sonar las primeras alarmas, y se empezó a buscar una solución para el gusto de todos.

Hoy hay mucho más control sobre el contenido adulto, y se han incorporado una serie de complementos web que hacen más difícil, y a veces imposible, su aparición mientras navegamos por webs de calificicaón más o menos "para todos los públicos". Y al menos en mi opinión, está claro que es de agradecer, aún a los que, como yo, seguimos visitando sitios web de porno online; porque claramente a uno le puede gustar el jamón ibérico, pero darse un atracón cada día y a todas horas, la verdad, causa indigestión y hasta acabas por perderle el gusto.

Algo así puede pasar con el porno a mansalva, por mucho que te gusten las mujeres bien dotadas y muy guarras; aunque claro, no todo el mundo es de la misma opinión, y sé de muchos que opinan que ese control sobre el contenido adulto les ha quitado emoción al navegar por internet, ya ves tú.